Como ya sabrá la gente una de mis mayores pasiones es la montaña, y unos 25 años de experiencia me han dado la sabiduría necesaria para aconsejar a los que se atrevan a leer esto cuales creo que son los elementos del equipamiento para el montañero del siglo XXI.

Equipamiento mínimo (para el montañero de este siglo y para todos)

Qué menos que comenzar por algo que debería ser lo básico en el equipamiento para el montañero ya sea ocasional o frecuente, aunque quizá suene a perogrullada pero hay que decirlo. Vamos a comenzar de abajo a arriba.

Casi lo más importante son las botas, eso queda claro, y mejor si son al menos medio decentes, ya que el agarre, la impermeabilidad y la sujeción van a depender mucho de ello, y por ahorrarte unos euros no merece la pena arriesgarte a un traspiés. No recomiendo a la gente no muy habilidosa que usen deportivas de montaña, ya que se van a dejar el tobillo en la primera piedra que se crucen. Algo también muy importante para los pies son los calcetines, unos buenos calcetines específicos para montaña evitarán lo más posible las molestas ampollas y rozaduras, merece la pena invertir ahí.

La ropa sobre todo que sea cómoda, que transpire bien, que pese poco a ser posible, evitar colores que atraigan a las abejas y sobre todo que sea consecuente con el tiempo que va a hacer y lo calurosos que seamos, no es bueno asarse ni pasar frío. Y la ropa interior que no provoque molestas rozaduras, te puede amargar una excursión. Nunca, y cuando digo nunca es nunca, hay que ir sin chubasquero, al más listo siempre le ha sorprendido una tormenta repentina.

Luego para terminar los complementos básicos son el gorro, gorra o sombrero, que debe ser cómodo, que no se lo lleve el viento y que no nos de excesivo calor (gorras negras en verano no, por favor) y una buena mochila. Sobre todo que sea buena, porque te puedes dejar los hombros o la espalda por culpa de un terrible macuto de escuela que no cumple bien su función. Por supuesto llevad agua y comida dentro de la mochila.

Un nivel más en equipamiento para el montañero

Con lo básico hay de sobra para hacer una excursión a la montaña, o incluso varias, pero vamos a añadir unos cuantos cacharricos que van a hacer que la experiencia sea aún más placentera.

Camel Bag

O lo que es lo mismo, una bolsa que se mete en la mochila con una pajita para ir bebiendo agua en marcha. Suena tonto esta evolución de la gorra de beber cerveza, pero es uno de los mejores inventos en material de montaña en los últimos tiempos. Pesan menos que las cantimploras, ocupan bastante poco y se suelen alojar en un bolsillo dedicado al efecto en la mochila (si es medianamente buena). El gran logro de este invento es que puedes ir bebiendo continuamente durante la excursión, teniendo una hidratación de mejor calidad que si te bebes medio litro de agua de golpe cuando paras cada una hora. Al final consumes menos agua y vas mucho más fino. El problema es que requiere un poco más de cuidado que una cantimplora, por ejemplo, hay que guardarla bien seca y no se recomienda tener el mismo líquido dentro más de 24 horas.

Bastones

Este es un campo en el que como muchos me fuí introduciendo poco a poco, hace años poca gente usaba bastón para andar, alguno iba con un palo o bordón y poco más, pero era cosa rara. Pero poco a poco se ha ido imponiendo el uso de uno, o mejor, dos bastones de estos telescópicos para las excursiones. La verdad es que tienen grandes ventajas, por un lado te ayuda subir haciendo más esfuerzo con los brazos (lo que te hace trabajar más músculos y el ejercicio es más completo), también, si lo haces bien, te hace coger un buen ritmo, te da apoyos adicionales en pasos más complicados y te descarga muchísimo las rodillas en las bajadas, sobre todo si son largas. Yo lo considero indispensable en el equipamiento para el montañero.

Cortavientos

No es ni un chubasquero ni una cazadora, porque ni te protege del agua como el primero ni te abriga como el segundo, pero ahí está su virtud. Cuando paras a descansar y hace un poco de vientecillo es muy importante echarse algo encima porque resfriarse es lo más fácil, además de que no es bueno perder temperatura muy rápido. El cortaviendo te protege del viento pero sin abrigar, por lo que no te asas de calor con el solazo a 2000m, además no pesan casi nada.

Cacharricos tecnológicos

Aquí ya están los elementos más frikis del equipamiento para el montañero del siglo XXI, los aparatos tecnológicos que más ayudan.

Altímetro

Es como un reloj gordo, pero viene muy bien. Cumple tres funciones, te dice a qué altura estás, por lo que te puedes localizar mucho mejor, te ayuda a calcular la velocidad de ascensión que llevas y, al ser un barómetro, te ayuda a predecir posibles tormentas si ves que la presión atmosférica baja repentinamente. Precisamente al calcular la altura según diferencias de presión es bueno ir pendiente de si le hace falta una recalibración a mitad de excursión, ya que en grandes desniveles se puede llegar a ir bastante.

GPS o aplicación móvil de tracking

A las alturas que estamos lo de llevar un mapa de papel ha quedado un poco demodé, a pesar de que molan mucho. Pero es muchísimo más cómodo llevar en el bolsillo un aparatito que no sólo lleva el mapa, si no que encima te dice exactamente dónde estás. Hay unos GPS chiquiticos muy resistentes que funcionan muy bien y son muy recomedables, pero para bolsillos menos estirados está la opción de instalarte una aplicación en el móvil que te hace un papel similar. Nunca va a tener la misma fiabilidad ni la misma cobertura, pero en gran porcentaje de las salidas no vas a notar diferencia. Además puedes cargar mogollón de tracks que la gente ha ido subiendo a internet y que te van a ayudar a no perderte en sitios desconocidos. De todas formas es recomendable estudiarse bien la excursión previamente por si acaso.

Cámara de aventura

¿Qué es una excursión de montaña si luego no puedes presumir de haberla hecho? Pues simplemente un paseo. Puedes tirar de la cámara de fotos de toda la vida, o de la del móvil, pero el enchufarte una cámara de aventura en el trozo más espectacular de la excursión no tiene precio. Son muy baratas, la batería les dura bastante y hasta son sumergibles por si te quieres tirar a nadar a un ibón. Son quizá lo más inútil de todo el equipamiento para el montañero del siglo XXI, pero qué es la vida sin caprichos.

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Por | 2017-09-01T13:22:15+00:00 6 julio, 2017|Montaña|