La excursión a los Ibones Azules es un clásico dentro del sector del Balneario de Panticosa, no ofrece un gran desnivel aunque sí que es larga en recorrido, y no tiene ninguna dificultad técnica.

Recorrido de la excursión a los Ibones Azules

La excursión comienza en el Balneario de Panticosa junto al refugio Casa de Piedra. Está en general muy bien marcado, y lo han arreglado mucho con la instalación de sirgas en pasos expuestos. Aún así hay un par de desvíos en el primer tramo que es fácil despistarse, hay que ir con ojo. Nada más empezar hay una ascensión fuerte hasta llegar al mirador sobre el balneario para después comenzar a remontar el valle. Hay algún paso un poco peliagudo, pero la instalación de las sirgas lo ha hecho mucho más seguro. Esta zona es rica en cascadas, por lo que es recomendable hacer alguna foto.

Subida a Bachimaña

Tras un buen tramo de subidas, llaneos y alguna bajada llegamos a la base de la famosa Cuesta del Fraile. Es un zig-zag típico, no es especialmente duro ni especialmente largo, pero tiene mucha fama. Tras remontarlo te encuentras ya en el Ibón de Bachimaña Inferior, junto a su nuevo refugio (con bar y jarras de cerveza). Remontamos un pequeño desnivel y ya nos situamos sobre la presa de Bachimaña Superior, cuya curiosidad es que aparte de ser muy grande tiene una isla enmedio.

Ascenso a los Ibones Azules

Rodeamos el Ibón Superior de Bachimaña y llegamos al cruce de los caminos de los Ibones Azules, los Ibones de Pecico y Bramatuero. Seguimos la indicación para seguir nuestra excursión a los Ibones Azules y comenzamos a remontar el barranco por el que desaguan. El camino a trozos está poco marcado, pero se puede seguir fácilmente. Tras cruzar el río nos encontramos ya en la presa del Ibón Azul inferior, recomendado parar ahora a disfrutar ya que a la vuelta da más pereza. Desde aquí ya se disfruta de una buena vista de los Infiernos, pero aún nos falta lo mejor.

La subida al Ibón Azul Superior está bastante mal marcada. Mi ruta favorita es seguir un zig-zag muy cerrado que asciende recto y cuesta un poco de ver, pero no entraña ninguna dificultad. La ruta que rodea por la izquierda y es la que marca la GR11 tiene un paso algo más expuesto, pero tampoco entraña dificultad. Así quedamos ya sobre el Ibón Azul Superior, y no nos queda más que bajar y disfrutar de las vistas y su mullida hierva para descansar para la bajada, que se hace por el mismo camino.

La excursión a los Ibones Azules es para todos públicos

La excursión a los Ibones Azules cuesta más o menos unas 3 horas de subida y algo más de 2 de bajada, depende de las paradas que se vayan haciendo y el ritmo que se lleve, pero no es muy larga y se puede hacer con bastante tranquilidad. También tiene la ventaja de que si te rajas a mitad puedes convertirla en una excursión a los Ibones de Bachimaña, que también está bien. De todas formas es más duro el comienzo desde el Balneario que el resto de la excursión, y el hecho de que ahora haya un bar a mitad de camino le da un aliciente.

Galería de la excursión a los Ibones Azules

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Por | 2017-09-09T12:17:43+00:00 9 septiembre, 2017|Fotografía, Montaña|